Listos para la guerra

Mientras crece el riesgo de que estalle una guerra entre EU y Corea del Norte, en el país norteamericano hay un boom en la compra de refugios subterráneos para las familias que deseen protegerse de un ataque nuclear.

La guerra entre los Estados Unidos y Corea del Norte es inminente.

La confrontación verbal entre los gobiernos de Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong-un cada día sube de nivel elevando la tensión en la región y el miedo a que estalle una guerra en el Pacífico que pudiera extenderse hacia el resto del mundo.

Mientras el riesgo crece y la amenaza de un nuevo conflicto bélico se incrementa, en los Estados Unidos hay un boom en la compra de bunkers para protegerse de un ataque nuclear en suelo norteamericano.

Hay refugios subterráneos caros, exclusivos para multimillonarios, pero también existen bunkers accesibles para una familia de clase media alta estadounidense.

Están por ejemplo el complejo de departamentos de lujo Survival Condo Project (SCP, Proyecto de Apartamentos de Supervivencia), que se construye en Kansas y que según su promotor es ideal para prepararse para una guerra atómica.

El complejo se construyó en el sitio que se usó para el lanzamiento de misiles Atlas F en la década de los 60s. Los 15 departamentos que se construyeron en el primer silo están vendidos y hay pedidos para una segunda etapa.

Un departamento en este lugar vale 3 millones de dólares y tiene una capacidad para 10 personas.

Están equipados con pantallas LED que ofrecen imágenes de un mundo exterior verde, con árboles y jardines, para evitar la sensación de encierro. Hay piscina, jardines y por supuesto campo de tiro.

Todos se vendieron, menos uno, el del dueño, Larry Hall, quien lo reservó para su familia en caso de que se requiera utilizar si llega el apocalipsis.

A la empresa Rising S Bunkers también le ha ido bien con la venta de refugios antinucleares en la ciudad de Murchison. Se ofertan en 45 mil dólares, los más simples, con 100 metros cuadrados y están diseñados para una persona. Hay otros bunkers de 500 metros que cuesta 120 mil dólares y son capaces de albergar a cuatro personas.

La otra tendencia que crece en los Estados Unidos son los preppers o preparadores, una especie de ABC de sobrevivencia en caso de una guerra o un desastre mayor.

Aumentan amenazas

Mientras el miedo crece en los Estados Unidos ante una eventual guerra con Corea del Norte, el riesgo se incrementa con la confrontación hasta el momento discursiva y retórica entre Washington y Pyongyang.

El pasado fin de semana la posibilidad de una prueba nuclear por parte del gobierno coreano provocó una crisis entre ambos países donde el intercambio de amenazas se intensificó.

Por lo pronto Estados Unidos se prepara para derribar con el sistema de misiles antiaéreos Aegis, los cohetes que el gobierno coreano lance como parte de sus pruebas armamentistas.

Hasta el momento el conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte se ha mantenido en una guerra de declaraciones entre los funcionarios de ambos países.

“Estaremos haciendo más pruebas de misiles en una periodicidad semanal, mensual y anual”, anunció ayer el viceministro de Exteriores de Corea del Norte, Han Song-ryol.

El funcionario advirtió que habrá una guerra total con Estados Unidos si el gobierno de Donald Trump intenta interferir en sus planes.

Por su parte Mike Pence, vicepresidente de los Estados Unidos, en tono amenazador le ha dicho al gobierno coreano que no ponga a prueba la determinación del presidente Donald Trump.

Hasta el momento no hay diálogo ni negociaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte por el tema de los ensayos nucleares y lanzamiento de misiles por parte del gobierno de Kim Jong-un.

El pasado 15 de abril en Pyongyang se llevó a cabo un desfile militar donde las fuerzas armadas coreanas demostraron su poder en la celebración del 105 aniversario del natalicio de su fundador del Corea del Norte, Kim II-Sung.

Desde hace 10 años, Corea del Norte tiene en su poder bombas atómicas y una gran cantidad de misiles capaces de dañar a sus enemigos de la zona como Japón, pero algunos artefactos podrían llegar hasta los Estados Unidos.

El despliegue concluyó con el frustrado lanzamiento de un misil que Estados Unidos calificó como un acto de provocación.

El embajador de Corea del Norte en las Naciones Unidas, Kim In Ryong, habló el lunes de una posible guerra termonuclear si Estados Unidos sigue con sus políticas de intervención.

Acusó al gobierno de los Estados Unidos de alterar la paz mundial con el envío del portaaviones USS Carl Vinson estadounidense, que llegará la próxima semana a la península coreana.

Si Washington opta por una acción militar, estamos preparados para reaccionar a cualquier tipo de conflicto”, advirtió Kim In Ryong.

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