¿Cuánto gasta la industria farmacéutica en hacer presión a los poderes públicos?

Que la industria farmacéutica ostenta un poder inmenso de influencia en los gobiernos es de sobra conocido. Temas tan espinosos (por decirlo de una manera suave) como su lucha contra la venta de genéricos para el SIDA o sus recurrentes denuncias contra el gobierno indio por su decisión de prohibir la comercialización de algunos medicamentos  son de sobra conocidos, lo que es curioso, porque es uno de los sectores más subvencionados por los gobiernos tanto en becas de formación como en subvenciones directas para investigación. Dinero público que revierte únicamente en manos privadas.

¿Cuánto gasta la industria farmacéutica en hacer presión a los poderes públicos?

¿Cuánto gasta la industria farmacéutica en hacer presión a los poderes públicos?

Santi DeFerrol

Allen Frances, el director durante años del DSM que define los trastornos y patologías mentales, en una entrevista a El País admitía: ’fuimos muy conservadores y solo introdujimos dos de los 94 nuevos trastornos mentales que se habían sugerido. Al acabar, nos felicitamos, convencidos de que habíamos hecho un buen trabajo. Pero el DSM IV resultó ser un dique demasiado endeble para frenar el empuje agresivo y diabólicamente astuto de las empresas farmacéuticas para introducir nuevas entidades patológicas. No supimos anticiparnos al poder de las farmacéuticas para hacer creer a médicos, padres y pacientes que el trastorno psiquiátrico es algo muy común y de fácil solución’ .

¿Pero cuánto gasta la industria farmacéutica en hacer presión a los poderes públicos? El Observatorio de las Corporaciones en Europa ha estudiado las cifras y apunta a que la industria farmacéutica ha declarado unas cifras de en torno a 40 millones de euros, incluyendo empresas, asociaciones farmacéuticas y las empresas de lobby que contratan para tal fin. Esta cifra es en torno a 15 veces más que lo que pueden gastar en lobby las organizaciones de la sociedad civil y los grupos de consumidores que trabajan por la salud pública o para promover el acceso a los medicamentos. Sin embargo, estas son las cifras declaradas, el gasto real puede ser mucho más. El incremento, respecto de 2012, suponen 6 millones de euros, a pesar de que las ocho asociaciones comerciales de lobby más importantes declaran un incremento siete veces mayor.

Pero no sólo es dinero lo que gastan, la industria farmacéutica mantiene reuniones frecuentes con los departamentos y personal de la Comisión Europea, de hecho, los partenariados público-privados más grandes en la Unión Europea son realizados con la industria farmacéutica. Los canales de influencia que la industria farmacéutica utiliza para promover sus intereses son, por ejemplo, la participación en los grupos consultivos de la Comisión Europea o las aproximadamente 50 reuniones que ha llevado a cabo EFPIA – la Federación Europea de las Industrias y Asociaciones Farmacéuticas – en los primeros cuatro meses y medio de la Comisión Juncker, nivel de reuniones impensable para lobbys que representan los intereses de la ciudadanía o de los consumidores. Pero, ¿por qué se está haciendo tan visible últimamente el sector farmacéutico?, ¿Cuál es ahora su mayor preocupación? La respuesta es fácil, el TTIP.

Su mayor preocupación: EL TTIP

El TTIP, el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Europa, está en el punto de mira de la industria, especialmente por las patentes y los acuerdos de transparencia, de hecho el lobby de las farmacéuticas incrementó de manera dramática una vez terminada la fase preparatoria y cuando las negociaciones reales se iniciaron. Las negociaciones, a puerta cerrada, tienen como objetivo que el TTIP no incluya medidas regulatorias como por ejemplo, la inclusión de estándares o de marcos legales, eliminación de derechos de propiedad intelectual o medidas de protección de inversión. Frente a esto, amplios sectores de la sociedad civil están muy preocupados, ya que probablemente el TTIP supondrá una reducción de los estándares de protección de los consumidores y una consiguiente erosión de las políticas de salud y medioambientales para la ciudadanía.

La armonización de políticas entre Estados Unidos y Europa corre el riesgo de precipitarnos al vacío, reduciendo las obligaciones regulatorias a estándares mínimos a ambos lados del Atlántico. El secretismo y la ausencia de transparencia en torno a las negociaciones, junto con el inmenso acceso de las corporaciones a los poderes público en comparación con el público en general, acrecienta las sospechas de que el TTIP supondrá la promoción de los intereses comerciales de las multinacionales, en lugar de la promoción del interés general de la ciudadanía.

 

Los amplios y numerosos contactos entre la industria farmacéutica y la Comisión Europea sobre el TTIP, combinado con que las demandas sectoriales supondrían un detrimento importante en el acceso a las medicinas y a la salud pública en la Unión Europea. Estas demandas incluyen amplios periodos de monopolio a través de medidas de propiedad intelectual, la erosión de las regulaciones establecidas en la UE para proteger la salud pública y críticas a la reciente regulación de los ensayos clínicos .

La necesidad de controlar el lobby

Por todas estas razones es necesario controlar el nivel de lobby que reciben los poderes públicos. En una intentona, la Comisión Europea abrió lo que se llama el Registro de Transparencia, donde se deben registrar el número de lobbistas que tiene cada organización. A continuación, el gasto declarado por cada una de las corporaciones:

Es interesante ver cómo, de acuerdo al Registro de Transparencia, al menos dos corporaciones farmacéuticas declaran menos en lobby que lo que es declarado por las empresas subcontratadas para ejercer el lobby. Por ejemplo, Alexion Pharmaceuticals, declara en la Unión Europea gastos inferiores a 9.999 euros (entre enero y noviembre de 2014), sin embargo, la organización que le gestiona el lobby, g+ (europe) declara que paga entre 25.000 y 49.999 euros. Otro ejemplo, Stallergenes que declara un gasto de lobby entre 50.000 euros y 99.999 euros, aparece en la lista de FTI Consulting Belgium, su empresa de lobby, en el ratio entre 100.000 y 199.999 euros.

Es necesario establecer controles al sistema de lobby, lo cual sólo puede ser conseguido a través de un registro obligatorio y real de las empresas de lobby en la Unión Europea, así como la publicación y apertura de las reuniones de lobby que se llevan a cabo entre las empresas privadas y los poderes públicos.

El gasto en lobby de las farmacéuticas supone 15 veces más que el gasto de las organizaciones de consumidores

Es necesario terminar con un sistema donde los intereses privados son asesores de los poderes públicos y llegar a un sistema más equilibrado, donde las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas sean representados. Es necesario terminar con la miopía de los poderes reguladores, que fallan en reconocer que los intereses lucrativos de los regulados, en este caso la industria farmacéutica, son incompatibles con las responsabilidades públicas, que en teoría, deberían llevar a cabo los políticos en pro de la ciudadanía general.

Se ha producido una importante captura de la información en torno a los medicamentos y a las políticas de salud por parte de la industria farmacéutica. Muchas veces, su retórica parece ganar en los debates políticos, argumentando que las patentes fomentan la ’innovación’ y la ’investigación’ y la regulación supone una barrera a las mismas, mientras que reciben inmensas sumas a través de la Iniciativa para la Innovación en Medicamentos (IMI en sus siglas en inglés), que según reza su página web es el mayor partenariado público-privado de Europa.

Arrojar luz sobre el lobby de la industria farmacéutica y ofrecer más claridad a la ciudadanía es absolutamente necesario para servir de manera genuina a las necesidades de salud de la ciudadanía, además de facilitar el acceso a los medicamentos esenciales, en lugar de servir a los oscuros intereses comerciales de uno de los lobbys más importantes del mundo.

Los datos de este artículo han sido obtenidos del informe: Policy prescriptions: the firepower of the EU pharmaceutical lobby and implications for public health. Publicado por Corporate Europe en septiembre de 2015.

Genoveva López Morales

Notas

 Las compañías farmacéuticas y los investigadores académicos se verán obligados a hacer públicos los resultados de todos sus ensayos clínicos europeos, en una base de datos de acceso público, en virtud de un proyecto de ley, acordado, de manera informal por los ministros de la UE y aprobado por los diputados del Comité de Salud Pública:http://www.nogracias.eu/2014/01/26/avanza-la-transparencia-en-europa-para-los-ensayos-clinicos/#sthash.M3jDMYLU.dpuf

El plan secreto de la Casa Blanca para sobrevivir al fin del mundo

Recientes archivos desclasificados de la CIA ofrecen un vistazo al manual de normas que aplica la Administración Trump para el caso de tropezar con una guerra nuclear.

na guerra nuclear.

En su 1er. libro, “The Command: Inside The President’s Secret Army”, demostró tener un notable acceso al Comando de Operaciones Especiales y al Servicio Secreto.
Él escribió para The New York Times, New Yorker, The Washington Post, y Vice. El siguiente texto lo preparó para su blog en Foreign Policy:

La temida explosión nuclear, una obsesión estadounidense.

La temida explosión nuclear, una obsesión estadounidense.

Entre los mayores dilemas de política exterior enfrentados por el ex presidente Jimmy Carter hay uno que nunca ha sido públicamente difundido, pero está ganando nueva relevancia. Se trata de la guerra nuclear, y cómo el gobierno de USA podría sobrevivir. Las decisiones de Carter siguen siendo clasificadas, pero los documentos recientemente desclasificados por la CIA (Central Intelligence Agency), junto con los archivos de varias bibliotecas presidenciales, proporcionan una nueva ventana a los preparativos de la Casa Blanca para un inminente Apocalipsis.

Hoy en día, tal Día Final podría ser provocado por cualquiera de varios países con armas nucleares, incluyendo Corea del Norte y Pakistán. Durante la presidencia de Carter, tales ansiedades se concentraron directamente en lo que era la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (N. de la R.: ya desmembrada). Fue durante aquel período que los planificadores militares tanto en la URSS como en USA empezaron a enfrentarse a lo que hasta entonces había sido una herejía impensable: abandonar el catecismo de la Destrucción Mutua-Mutua que había gobernado el Orden Mundial desde los años ‘50, y decidieron prepararse para sobrevivir a una guerra nuclear a gran escala.

Carter y su staff en la Casa Blanca estaban interesados en preguntas más específicas. Si la Presidencia pudiera sobrevivir después de una guerra nuclear,

> ¿qué haría exactamente después?
> ¿Cómo podría identificarse al Comandante en Jefe sobreviviente?
> ¿Quién lo identificaría?
> ¿Cómo cumpliría las 3 funciones principales de la Presidencia: ser el jefe ejecutivo del gobierno, el jefe de Estado y el Comandante en Jefe de sus Fuerzas Armadas?

jimmycartersolarpanels.jpg

James Carter inspeccionando instalaciones de la Casa Blanca.

James Carter inspeccionando instalaciones de la Casa Blanca.

Las respuestas de Carter dieron forma a la Directiva Presidencial 58, que fue emitida en los últimos meses de su presidencia.

Ronald Reagan enmendó esos planes con su propia directiva presidencial en 1983. Sus contenidos informan la continuidad de los planes gubernamentales que siguen vigentes para la Administración Donald Trump. Ellos han sido objeto de un programa de varios millones de dólares de programas y resultan un imán para los teóricos de la conspiración en todo el mundo.

Lo que sigue es un vistazo a

> cómo el gobierno desarrolló algunos de sus secretos de seguridad nacional más celosamente guardados; y
> cómo el gobierno de Trump, o cualquiera de sus sucesores, podría confiar en ellos para sobrevivir al fin del mundo tal como lo conocemos.

1950.jpg

Instrucciones del “Survival Under Atomic Attack,” del gobierno estadounidense en 1950. (Photo credit: City of Boston archives)

Instrucciones del “Survival Under Atomic Attack,” del gobierno estadounidense en 1950. (Photo credit: City of Boston archives)

Cuando Carter asumió el cargo, la Unión Soviética tuvo una ventaja sobre la preparación para una guerra nuclear. Tenía un costoso programa de preparación civil; cientos, quizás miles, de búnkers subterráneos. Y una amplia continuidad de los programas gubernamentales.

USA, por su parte, tenía a Ray Derby. Nacido en Iowa en 1935, Derby se convirtió en uno de los principales expertos del Departamento de Defensa en preparación para emergencias y respuesta a desastres.

En Europa, él dirigió ejercicios de evacuación de no combatientes a través de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), entrenando a los entrenadores que evaluaron la capacidad de cada unidad para absorber y soportar un ataque.

En USA, él dirigió numerosos grupos de trabajo gubernamentales sobre defensa civil para accidentes nucleares, biológicos y químicos. También desarrolló el plan estándar que utilizarían las bases nucleares de Estados Unidos en un desastre. En el momento de la toma de posesión de Carter en 1977, él fue responsable de entrenamiento y de operaciones en la oficina en Virginia Occidental de la Agencia Federal de Preparación de la Administración de Servicios Generales (FPA, siglas en inglés).

En ese momento, el principal plan federal para desastres catastróficos como la guerra nuclear -Plan Federal de Emergencia D- pedía que cada agencia federal diseñara, desarrollara y construyera su propia instalación subterránea blindada. En una emergencia, el gobierno sería dirigido desde los bunkers. La mayoría de las agencias no tomaron esta responsabilidad demasiado en serio.

Por ese motivo, la FPA encargó a Derby que evaluara la implementación del Plan D. Lo primero que él notó fue que las agencias gubernamentales raramente, si es que alguna vez lo hicieron, ensayaban sus respectivos planes. Pocas habían hecho provisiones para mantener registros vitales, incluso las leyes, reglamentos y directivas que las agencias usaban en su trabajo cotidiano. Muchos empleados de cada agencia ni siquiera sabían si eran parte de los equipos que se suponía que evacuaban durante un desastre.

Estos fracasos fueron el producto de la negligencia sistémica desde los albores de la Era Nuclear. Aparte de un breve auge después de la Crisis de Misiles con Cuba, durante la cual se construyeron 6 centros de reubicación de personal del gobierno federal en toda la nación, los Estados Unidos no trataron la defensa civil como parte de su disuasión estratégica. El gobierno federal demostró estar ansioso por gastar dinero para mejorar su armamento, pero no para proteger a la población ni para ayudarle a sobrevivir a un ataque nuclear.

En la década de 1970, muchas agencias gubernamentales abandonaron la planificación de las operaciones posteriores al desastre, asumiendo que las diversas organizaciones federales que tenían la palabra “preparación” o “movilización” en sus títulos se encargarían de ello.

Derby pensó que el problema era mayor que la financiación. El público estadounidense dijo en las encuestas que querían un programa de defensa civil. Pero vivían en paz y no prestaban atención a su desarrollo. Podían haber asumido que existía un gran programa en algún lugar, listo para utilizarse durante/después de un ataque soviético. En los años ‘70, los años de “agáchense y cúbranse” cedieron paso a los reconfortantes dulces tonos de la distensión. No había urgencia. Y los presidentes no insistieron en ninguno.

Hubo otra complicación: para salvar eficazmente al país durante una guerra nuclear, los militares tuvieron que cruzar una de sus líneas rojas al involucrarse en la seguridad doméstica. Después de la guerra nuclear, la ley marcial seguramente tendría que ser declarada, y los militares concentraron poderes extraordinarios para administrar la distribución de recursos. Pero el gobierno también asumió que alguna clase de ley marcial sería requerida antes del comienzo de la guerra real. Tan pronto como creía que una guerra podría ser inminente, el gobierno planificó trasladar a partes significativas de la población -específicamente a aquellos que vivían cerca de importantes objetivos militares estratégicos-, y los políticos sabían que esto podría requerir un grado de coerción, incluso de fuerza. A los militares no les gustaba hablar sobre este escenario, y tampoco a los políticos. Por lo tanto, los planes se desarrollaron en secreto y fueron clasificados, asegurando menos visibilidad y responsabilidad pública.

¿Y qué pasaría con los miembros del gobierno? En una emergencia, o un cambio en el estado de Condición de Defensa, los Jefes de Estado Mayor Conjunto enviarían a 60 funcionarios a sitios de reubicación primarios. El gobierno manejó un llamado Centro Especial, en Mount Weather, Berryville, Virginia, donde un grupo de altos funcionarios se enfrentaría a la guerra nuclear.

mtweather.jpg

El gobierno manejó un llamado Centro Especial, en Mount Weather, Berryville, Virginia, donde un grupo de altos funcionarios se enfrentaría a la guerra nuclear.

El gobierno manejó un llamado Centro Especial, en Mount Weather, Berryville, Virginia, donde un grupo de altos funcionarios se enfrentaría a la guerra nuclear.

Otros lugares de reubicación estaban cerca de Hagerstown, Maryland; y en Martinsburg, Virginia Occidental, en la base marina cerca de Quantico, Virginia (para el FBI), y en Front Royal, Virginia, cerca de una instalación donde se supone que el Departamento de Estado se reconstituiría. También otros centros estaban ocultos en las universidades, dentro o cerca del Beltway.

Pero el Ejército y la Fuerza Aérea tenían helicópteros suficientes para transportar sólo alrededor de un tercio del número de funcionarios que se necesitarían, suponiendo que el transporte aéreo fuera posible. (Las instrucciones les pidieron que hicieran su propio camino hacia los centros, de alguna otra forma no especificada, si es que los helicópteros no estuvieran disponibles). Y resultaba muy cuestionable, en el mejor de los casos, para cualquier alto líder estadounidense que lograría llegar a Mount Weather, su capacidad de comunicarse con agencias federales, otros gobiernos y el pueblo estadounidense, a causa de que los sitios eran generalmente para personal mínimo.

Muchos líderes políticos despreciaron las sugerencias de que practicaran para la guerra, y la sola idea de que voluntariamente se esconderían en bunkers secretos lejos del público y sus familias. (Dick Cheney, quien era congresista en la década de 1970, fue uno de esos escépticos). La suposición del gobierno de los Estados Unidos era que los soviéticos lo sabrían todo de todos modos. Incluso llegaron a comprar tierras en la base del Monte Weather sólo para vigilar las idas y venidas del personal de emergencia. Si el Apocalipsis se acercaba, el rechazarlo era considerado un error.

Cuando Jimmy Carter se convirtió en Presidente, el país estaba gastando menos de US$ 100 millones al año en defensa civil, en comparación con más de US$ 30.000 millones al año para evitar que sus armas nucleares quedarán obsoletas. El Congreso había identificado el valor de un programa unificado de protección civil pero no había hecho mucho para financiarlo. Carter se convirtió en el 1er. Presidente desde John F. Kennedy que le prestó una atención significativa. En septiembre de 1978, él declaró que la defensa civil era parte de la disuasión estratégica del país, porque una población o gobierno vulnerable a ataques nucleares era más vulnerable a ser coaccionado por amenazas de un ataque. Una breve directiva de decisión presidencial, clasificada en ese momento, decía tanto -y un poco más.

El Presupuesto de la defensa civil de Estados Unidos aumentó modestamente al principio. Pero una serie de estudios reconocieron lo débil que se habían convertido las defensas civiles de todo el país. Refugios construidos en la década de 1950 eran obsoletos y necesitaban ser reformados o reemplazados. Las órdenes ejecutivas que asignaban funciones a diferentes organismos habían sido ampliamente ignoradas. No había disposiciones federales para evacuar grandes poblaciones, el eje de cualquier programa de defensa civil. Los ejercicios militares ignoraban el hipotético escenario. Estos estudios también establecieron el camino para una nueva política.

Por encima de las objeciones del Pentágono, Carter finalmente respaldó una consolidación de los programas de defensa civil y la continuidad del gobierno en una sola agencia y estableció un objetivo ambicioso. Durante una guerra nuclear total, el gobierno aspiraría a que el 80% del país sobreviviera -y debería prepararse para hacerlo con un presupuesto de inferior a US$ 250 millones al año.

El 19/06/1979, nació la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA son sus siglas en inglés). Carter elevó la importancia del director de la agencia, asignando al Consejo de Seguridad Nacional y al Pentágono la tarea de supervisar la preparación civil. Ahora estaba totalmente vinculada a la seguridad nacional y la política nuclear estratégica. Un memorando secreto de la CIA afirmó que la “planificación de los ataques transfronterizos” -tal cómo funcionaba la Presidencia durante una guerra nuclear- ahora formaba parte de una estrategia de seguridad nacional.

Era una música dulce para Ray Derby. El FEMA se haría cargo del programa de Continuidad del Gobierno de la FPA en el que Derby había estado trabajando, pero el FEMA se encargaría de tomar el control de la instalación especial en Mount Weather, convirtiéndose en su alcalde, para todos los efectos. Su secreto aumentaría, al igual que su presupuesto y huella. Sería responsable de la lista oficial de artículos de supervivencia, la reserva de recursos que sería necesaria para reconstruir el gobierno después de la guerra nuclear.

fpasf.jpg

Esquema de cómo se organizaría el equipo de emergencia en Mount Weather, en Berryville, Virginia.

Esquema de cómo se organizaría el equipo de emergencia en Mount Weather, en Berryville, Virginia.

Mientras tanto, la Casa Blanca se enfocaba en el desafío más difícil de todos: proveer un mecanismo para que los sucesores presidenciales ejecutaran órdenes de guerra nuclear durante y después de un intercambio nuclear. Al principio de la Presidencia de Carter, el director de la Oficina Militar de la Casa Blanca, Hugh Carter, convocó a un pequeño grupo de trabajo para revisar el Plan de Emergencia de la Casa Blanca, el documento secreto que establecía cómo el Servicio Secreto evacuaría al Presidente. La Oficina Militar de la Casa instalaría sucesores si el Presidente fuera asesinado.

El plan básico estaba contenido en una serie de propuestos PEADS (siglas en inglés); documentos de acción de emergencia presidencial; que el asesor de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski, revisó con su responsable de asuntos militares, el general Bill Odom, quien escribió en un libro de memorias, que encontró que los procedimientos propuestos fallaban tanto en la imaginación como en su conexión con la realidad.

Un memorando de la Casa Blanca señaló que las comunicaciones diarias entre el Pentágono y las instalaciones de emergencia presidenciales en Mount Weather, Camp David y la Casa Blanca eran “satisfactorias” en condiciones normales. Pero durante un desorden civil, o “sabotaje descoordinado”, era obvio que satisfactorio no sería suficiente. Y en una guerra convencional o nuclear, se determinó que las instalaciones proporcionarían “poca protección” – en otras palabras, cualquiera de los supervivientes que estuvieran allí escondidos probablemente no sobrevivirían mucho tiempo antes de ser atacados.

Esto significaba, en la práctica, que los puestos de mando fijos no funcionarían. Un puesto de mando móvil era una opción teórica. Pero la Casa Blanca no podía depender de conseguir que el Presidente o un sucesor escapase en un avión de emergencia durante un ataque nuclear sorpresivo. Incluso si lograran hacerlo, era imposible saber qué tipo de personal tendrían alrededor de ellos.

Mientras tanto, ya que sólo Carter y el vicepresidente Walter Mondale tenían “maletines de emergencia presidenciales” -los famosos balones nucleares que verificaban su identidad como Comandantes en Jefe- el sistema de mando y control nuclear del país correría el riesgo de detenerse si ambos hombres estuvieran incapacitados o hubiesen muerto, a menos que hubiera alguna otra manera de identificar a los sucesores presidenciales ante los militares.

La solución original ofrecida por la Oficina Militar de la Casa Blanca eran nombres en código pronunciados por sus designados. Así que si el Presidente de la Cámara de Representantes, Thomas P. “Tip” O’Neill Jr. se encontraba como el único sucesor sobreviviente, todo lo que necesitaría para adquirir el control completo del gobierno y su arsenal nuclear sería ofrecer a la oficina de emergencia sobreviviente en el centro de mando del Pentágono Oficial una verificación vocal de su identidad usando el término Día de la Bandera. El presidente pro tempore del Senado, el siguiente en la línea, era 4 Dedos. El secretario de Estado, Cyrus Vance, autenticaría su identidad llamándose Fade Away (desvanecerse).

En realidad, el oficial de acción de emergencia del Pentágono trataría de asegurarse que un superviviente fuera quien decía ser. Pero si los misiles soviéticos estuvieran en camino, los diseñadores de este frágil sistema tenían pocas dudas de que los atajos serían usados, con riesgos incalculables para la eficiencia de la respuesta militar del país y su seguridad básica.

A la luz de estos desafíos, el equipo de trabajo de la Casa Blanca trató de concebir una idea más flexible y descentralizada de lo que significaba, para el gobierno, sobrevivir. Al definir la continuidad de la Presidencia, el grupo de trabajo se encontró volviendo a 3 conceptos centrales, aunque decididamente burocráticos:

> la supervivencia (el Presidente y su equipo de apoyo básico debían salir a la guerra),
> la conectividad (tenían que comunicarse entre sí, y con otros jefes de Estado), y
> apoyo (la gente necesitaba a otras personas en el resto del país para ayudarlos).

Esto llevó a una recomendación clave: 5 cuadros interinstitucionales de 50 personas que estarían pre-posicionados o pre-desplegados durante emergencias para apoyar a los presuntos sucesores presidenciales. Estos “equipos de apoyo al sucesor presidencial”, nombrados en clave TREETOP por el Pentágono, se desplegarían aleatoriamente en cualquiera de los “varios cientos de sitios, quizá 2.000 a 3.000, que serían preseleccionados”, permitiendo una reubicación del conocimiento institucional que era “altamente flexible y adaptable”.

federalregion.jpg

Un apunte sobre el funcionamiento del gobierno en transición, elaborado por Bill Odom.

Un apunte sobre el funcionamiento del gobierno en transición, elaborado por Bill Odom.

El equipo de Odom elaboró una lista de requisitos para estos equipos. Lo primero que un equipo desplegado haría sería identificar y autenticar al actual Presidente -el sucesor de la clasificación. Los detalles del sistema que desarrollaron siguen siendo altamente clasificados, pero tal como se me describió, implicó lo que podría ser el 1er. ejemplo de “chips de seguimiento” incrustados en tarjetas de apoyo del sucesor presidencial, que sería amplificado por repetidores de radiofrecuencia. Las señales serían recogidas por FEMA y el Centro de Comando Militar Nacional. También se etiquetaría y rastrearía otra tecnología crítica que se desplegaría para ayudar a los presuntos presidentes, lo que podría ofrecer una capa de protección contra la falsificación. (El plan, sin embargo, volaba por delante de la tecnología efectivamente disponible para cumplir este trabajo. No fue hasta la administración de George W. Bush que el gobierno pudo pasar y de forma electrónica a algunos sucesores presidenciales enlazados por satélites y el sistema de telefonía celular).

Segundo: Cada equipo tendría que ayudar por sí solo al sucesor a llevar a cabo las 3 principales funciones presidenciales: Comandante en Jefe, jefe de Estado, jefe ejecutivo. El equipo tendría que hablar con otros equipos desplegados que habían sobrevivido e identificarse con seguridad. Tendría que hablar con el Pentágono, o sus elementos sobrevivientes, para ejecutar el plan de guerra nuclear. Tendría que recibir evaluaciones de inteligencia y daños. Tendría que hablar con los gobiernos estatales y locales, también. Más prosaicamente, las 50 personas de cada equipo tendrían que estar preparadas para funcionar como una rama ejecutiva independiente sin ayuda externa durante al menos 6 meses.

La revisión de Odom continuó lentamente. Se pidió a las agencias que evaluaran si podían llevar a cabo una serie de órdenes secretas ejecutivas. Estas órdenes siguen siendo clasificadas hasta el día de hoy, pero ciertos documentos públicos ofrecen trozos de información. La Casa Blanca de Carter finalmente emitió al menos 29 PEAD.

Por ejemplo, la PEAD 2 trataba de la reconstitución del Congreso, una cuestión delicada para el Poder Ejecutivo, mucho menos mencionada en correspondencia abierta.

La PEAD 5 se tituló “Proporcionar la movilización de los recursos de la nación”.

La PEAD 6 trató de la convocatoria a una fuerza de emergencia de reserva civil.

¿Cómo se reconstituiría el Congreso? ¿Qué recursos se movilizarían? ¿Quién sería redactado? Todavía no lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que, cuando la directiva presidencial de Carter que codificaba estos cambios entró en efecto a finales de 1980, la CIA estableció su propia agencia secreta, la Oficina de Apoyo de Emergencia de Inteligencia Nacional, que tendría su sede en Virginia, recibiría aportes de todas las direcciones de la CIA, y de los equipos de apoyo a lugares elegidos al azar TREETOP.

También sabemos, a partir de documentos presupuestarios, que las agencias comenzaron a solicitar más dinero para financiar equipos de apoyo a los sucesores. Sabemos que el Pentágono comenzó a probar centros de mando móviles reforzados. Sabemos que la Fuerza Aérea desarrolló planes para agregar a sus satélites el ancho de banda electromagnético dedicado a la continuidad del gobierno. Sabemos que un sucesor presidencial designado sería llevado a Mount Weather durante eventos que reunieron a todas las ramas del gobierno juntas, para la dirección del Estado de la Unión.

También sabemos que Reagan encontró este sistema inadecuado. Se le informó antes de su Presidencia, pero su participación en los juegos de guerra de la Liga Ivy de 1982 le convenció de que una Presidencia superviviente era insostenible porque había una gran brecha en las defensas del país. Uno de sus principales ayudantes, Thomas Reed -junto con un marine adjunto al Consejo de Seguridad Nacional llamado Oliver North- persuadió a Reagan para permitir algunas modificaciones al sistema de Carter, en lugar de abandonarlo.

Yendo 35 años hacia el futuro, Rusia ha tomado Crimea por la fuerza, y una OTAN con recursos insuficientes se preocupa de que una invasión de los Estados bálticos podría llevar a la alianza al borde de la guerra. Los Estados Unidos temen que Corea del Norte se encuentre a punto de acoplar cabezas nucleares a misiles balísticos intercontinentales que podrían llegar a porciones de los Estados Unidos. El presidente Donald Trump todavía puede ser cebado con tweets, ha recurrido a la fuerza militar contra una nación soberana respaldada por Rusia después de ver imágenes de televisión de niños que mueren por la exposición al gas sarín, ha hablado de la construcción de un arsenal nuclear más grande (y no sólo mejor) Y (aún) no ha demostrado el temperamento para responder con tacto a una crisis.

Los planes de supervivencia de emergencia han evolucionado desde la era de James Earl Carter. Podemos asumir con seguridad que los sucesores presidenciales serán autenticados por algo más que un nombre de código susurrado. Pero las amenazas que podrían provocar su uso están aún más cerca de lo que todos esperamos.

CUENTA ATRÁS PARA UN POSIBLE ATENTADO NUCLEAR EN NUEVA YORK

 

Uno de los tópicos con que más se ataca a las páginas que informan de conspiraciones es de estar anunciando continuamente atentados, catástrofes, guerras y calamidades varias que nunca suceden. Aunque este “nunca” habría que matizarlo, el caso es que advertir de una posibilidad no significa dar algo por fatal e inevitable. A veces incluso la denuncia previa es útil para evitar la materialización de alguna de las maniobras de la élite, pero eso no librará al denunciante de ser considerado un agorero, un paranoico … o directamente un colaborador del NWO en su pretensión de que nuestro estado sea el miedo continuo. Esta posibilidad es la que he hecho que este blog sea especialmente cauteloso a la hora de “profetizar” posibles eventos catastróficos, limitándose al análisis “a posteriori” de los que sirven a la agenda de la élite, género del cual el último evento por ahora es el atentado perpetrado -¿o habría que decir “escenificado”?- en París tres días antes de la primera vuelta de las elecciones generales, un “clásico” si pensamos en que el 11-M también tuvo lugar con esa precisa antelación y la evidente voluntad de influir en las urnas.

Si hoy incurro en una de las contadas excepciones a este proceder es porque los indicios que hacen pensar en un inminente atentado de falsa bandera son de bastante peso como para contribuir a alertar al mayor número de personas posible hasta lograr que los muñidores del plan se vean descubiertos y desistan de llevarlo a cabo. ¿Pretencioso? Seguro que muchos lo considerarán así, pero entre hacer algo que resulte insuficiente o no hacer nada la primera opción es la única válida (bueno, queda todavía lo de criticar al que intenta hacer algo, pero en el reparto de esta tragicomedia ese es el cometido de los “trolls” habituales).

 

 

 

 

 

Mañana lunes se inicia la Operación “Gothatm Shield” (Escudo de Gotham): un simulacro táctico de emergencia sobre el supuesto de un ataque nuclear múltiple contra E.E.U.U. que contempla la detección y desactivación de dos artefactos nucleares, al menos uno de ellos en Washington, así como la respuesta a una detonación de una bomba nuclear de 10 kilotones de potencia en el área que comprende a Nueva York y Nueva Jersey -lo que señala al puente George Washington como objetivo preferencial- y una detonación menor en Albany, cerca de la frontera con Canadá. Como término de comparación, la bomba de Hiroshima tuvo una potencia de 16 kilotones. Redujo la ciudad a escombros y causó la muerte de 140.000 personas. Un municipio, en cualquier caso, no tan densamente poblado como lo está hoy Nueva York.

En el ensayo participará la FEMA (agencia federal de gestión de emergencias), el FBI, el Departamento de Defensa y una larga lista de organizaciones militares, policiales y municipales. Significativamente, tanto el informe FEMA de la operación como el de la “Greater New York Hospital Association” -que engloba a 160 hospitales de Nueva York, Nueva Jersey, Rhode Island y Connecticut- han dejado de estar accesibles en Internet.

¿Hasta donde llegará el simulacro? En caso de ataque real el pulso electromagnético provocado por la detonación desactivaría prácticamente todo dispositivo electrónico -incluidos teléfono e Internet- en un radio de 20 kms. alrededor del epicentro de la explosión. La información inmediata sería escasa y confusa, y no cabría recibirla por medios alternativos a los oficiales.

El supuesto táctico elegido no puede estar más conectado con la actualidad inmediata, pues Corea del Norte acaba de reeditar su amenaza de provocar un Apocalipsis en E.E.U.U. con su armamento nuclear, siguiendo con la retórica que le llevó a afirmar hace ahora un año que estaba en condiciones de borrar Manhattan del mapa: “Si nuestra bomba de hidrógeno llegara a ser instalada en un misil balístico intercontinental y cayera en Manhattan, en la ciudad de Nueva York, todo el mundo moriría inmediatamente y la ciudad quedaría reducida a cenizas”.

¿Por qué tanta insistencia en hablar de la materialización real del supuesto táctico de la operación? Porque ya van siendo unos cuantos los casos en que unos ejercicios de gestión de crisis preceden a un atentado real para el que sirven tanto de ensayo previo como de puesta entre paréntesis de los protocolos de actuación habituales, lo que facilita la acción de los perpetradores. No es un delirio conspiranoico de esta bitácora, sino que está acreditado por las declaraciones de Eric H May, ex oficial de inteligencia del ejército de los Estados Unidos y ex inspector e intérprete para las fuerzas nucleares de alcance intermedio:

“La forma más fácil de ejecutar un ataque bajo bandera falsa es hacerlo bajo la cobertura de un ejercicio militar simultáneo que simule la realización del mismo ataque que se quiere llevar a cabo en la realidad”

A ese patrón obedecieron:

– Los atentados del 11-S, precedidos de los ejercicios “Vigilant Guardian” que involucraron a todo el servicio de vigilancia aérea y que, durante un tiempo clave, hicieron considerar a los vuelos que se estrellaron contra las torres gemelas y el Pentágono (vuelos no de aviones, sino de misiles “tuneados”) y el “United 93” finalmente derribado sobre Pensylvannia (destinado en la versión oficial a abatir el edificio 7 que, aún sin avión estrellado ni justificación alguna, fue sometido también a voladura controlada) como parte de los ejercicios en vez de como ataques reales. En concordancia con aquel magno engaño, también ahora nos encontramos ante cuatro objetivos tácticos.

– Los atentados del 11-M en Madrid, materialización del supuesto en que se basó el ejercicio de la OTAN CMX 2004 -un ataque yihadista contra una capital europea que causase 200 muertos- y que horas después de terminado el simulacro se hacía real ante los ojos horrorizados del mundo. “Una terrible coincidencia”, en palabras del ex Secretario General de la OTAN, el holandés, Jaap de Hoop Scheffer. Como si las coincidencias existiesen …

– Los atentados del 7-J en Londres, que coincidieron con la realización de un simulacro de ataque terrorista con el que la “coincidencia” fue tan exacta que incluso se desvió de su línea habitual a un autobus que se hizo explotar en la calle Tavistock tal como preveía el supuesto operativo, y en el que se utilizó de cebo a unos “cabeza de turco” que, como en el caso del “piso de Leganés” en el 11-M, no se les dejaría poder desmentir la versión oficial pese a ser ajenos al montaje. Hasta un electricista brasileño fue asesinado a sangre fría por la policía en pleno metro de Londres al ser confundido con uno de los peones que no debían quedar vivos.

Así que diponer de la pantalla adecuada puede servir nuevamente para masacrar una vez más a la población civil en aras de dar un empuje a la agenda oculta de la Élite secreta. ¿Que al final no ocurre nada? Es la mejor expectativa posible. Prefiero que la Gran Manzana siga su insomne ritmo a la mezquina y egoica satisfacción de poder decir “Ya lo advertí”.

 
Programación predictiva, un truco del que casi
nunca nos damos cuenta.

Pero quienes sí suelen lanzar advertencias previas a sus zarpazos asesinos son los miembros de la Mafia que detenta el poder en el planeta. Les gusta reirse de los ciudadanos, a los que consideran borregos sin inteligencia, y con frecuencia recurren a los medios de entretenimiento de masas para aludir subliminalmente a sus planes, movilizando ese truco del mago que declara su intención presentándola como una broma, con lo que convoca a las energías sutiles que colaborarán con él sin que el público -escéptico y racional- se entere de nada: “Oscuro para que atiendan, claro como el agua, claro, para que ninguno entienda”.

Y tenemos indicios que apoyan de forma contundente la posibilidad de un falso atentado en Nueva York. El primero, en ese clásico de la programación predictiva que son los Simpson:

El otro es la edición de fin de año de “The Economist” -medio propiedad de los Rothschild y que funciona muchas veces como órgano oficioso del Club Bilderberg– del pasado diciembre, en que bajo la simbología esotérica del Tarot se nos anunciaban sucesos inquietantes. Una de las cartas modificadas para la portada de la publicación era el arcano que representa la muerte, donde se integran una explosión nuclear y, camuflados como hierbas al pie del dibujo, caracteres coreanos que podrían traducirse como “ola”: OLA de mar o una OLA-ONDA ELECTROMAGNÉTICA DE LA EXPLOSION A 10 KMS DE ALTURA.

 

 

 

 

 

En 2001 un falso atentado posibilitado desde las más altas instancias del conglomerado industrial-militar que hace y deshace presidentes fue la excusa para invadir Afganistán. Aunque, una vez más, la prensa oficial silencia lo que los medios alternativos te exponemos, podemos ver mañana o pasado materializarse la excusa para culpar a un país enemigo. Desde lo del “Maine” se ha vuelto un proceder sumamente habitual.

E, insisto, nada me gustaría más que todo esto resultase ser una falsa alarma.

ATAQUE EN PARÍS ¿A QUIÉN FAVORECEN LOS RECIENTES ATENTADOS ISLAMISTAS?

 

Como todos los lectores sabrán ya, Estado Islámico ha realizado (y reivindicado) un atentado terrorista en París, en el que un policía ha muerto y dos más han resultado heridos.

Un suceso que se produce, sospechosamente, 3 días antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas.

Y al respecto, ya va siendo hora de que la gente se empiece a hacer preguntas sobre quién está detrás de todos estos sucesos terroristas.

Para empezar, fijémonos en cómo se presentaban las elecciones francesas antes del atentado: Marine Le Pen, la abanderada de la derecha más islamófoba parecía haber sido superada por unas décimas por ese personaje infecto con pinta de psicópata llamado Emmanuel Macron y procedente directamente de la banca Rothschild (y que prácticamente tiene garantizado el pase a la segunda vuelta, si no hay un vuelco de última hora).

Pero enmedio de ese empate técnico entre ambos, muy cercanos y recortando distancias hora tras hora, estaban el candidato de derechas (el corrupto) François Fillon y el sorprendente Jean-Luc Mélenchon, de la izquierda más radical, arrancando votos de forma sorprendente.

Por lo tanto, había 4 candidatos en un pañuelo, con opciones hasta el último momento, de pasar a la segunda vuelta (recordemos que solo dos de ellos optarán finalmente a la presidencia francesa).

Y justo cuando la cosa parecía empezar a complicarse para Marine Le Pen…se produce (oh, casualidad!), este oportuno atentado, rápidamente reclamado por Estado Islámico.

Qué curioso, ¿eh?

Exactamente lo que necesitaba Le Pen, de manos de sus presuntos enemigos más enconados, los “malvadísimos islamistas radicales”…

No hace falta decir que el atentado, a quien más beneficia no es solo a Le Pen, sino que perjudica especialmente a Mélenchon, el outsider que estaba ascendiendo por la retaguardia y que pretendía luchar contra la oligarquía.

Y ante el posible ascenso de Le Pen, es posible que mucha gente acabe de convencerse por votar al agente Rothschild, Macron, por ser un voto útil (puesto que está empatado en las encuestas con ella) para “luchar contra la radical ultraderechista”.

Pues ya ven a quién beneficia el asunto, ¿no?

¿Casualidad? No sean inocentes…

Al respecto, cabe destacar que Trump ha vaticinado que el ataque terrorista de París “tendrá un gran efecto” en la inminente elección presidencial francesa.

Trump ha escrito en Twitter que: “Otro ataque terrorista en París. El pueblo de Francia no tolerará esto mucho más. Tendrá un gran efecto sobre la elección presidencial”.

Pues lo dicho…(aunque no queda claro si con el tweet quiere beneficiar a Le Pen o a Macron…)

Pero vayamos más allá: hagamos memoria.

Hace unos días, el 20 de marzo, nuestro amiguito, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, realizaba una amenaza velada a los europeos, al afirmar que “Si Europa sigue por este camino, no habrá un solo europeo en el mundo que pueda caminar seguro por las calles”.

¿Lo recuerdan? Al día siguiente, se producía un atentado en Londres.

Hablamos de ello en el artículo ATENTADO EN LONDRES: ERDOGAN AMENAZA SUTILMENTE A EUROPA CON TERRORISMO…¡Y NADIE DICE NADA! y o interpretamos como una amenaza velada a Europa.

De hecho, este comentario venía a confirmar lo que desde varias webs de investigación centradas en las teorías de la conspiración (especialmente Veterans Today) venían advirtiendo desde hace tiempo: que detrás de los atentados de Estado Islámico y de las células terroristas instaladas en Europa, está la Turquía cada vez más islamista de Erdogan.

Algo que no es para nada descabellado, pues es de todos conocido el vínculo entre el régimen (y la propia familia) de Erdogan y el Estado Islámico, algo de lo que hablamos en el artículo LA SUCIA VINCULACIÓN DE ERDOGAN (Y OCCIDENTE) CON ISIS.

Y ahora atemos cabos.

Tenemos una teoría que pone a Erdogan como principal promotor, instigador y controlador de las células terroristas islámicas en Europa.

Tenemos a un Erdogan que es un aliado de Putin, tal y como demuestran, no solo los hechos comprobables en la arena internacional, sino la celeridad con la que Putin ha felicitado a Erdogan por su triunfo en el “sí” del referéndum turco, que de facto, le da un poder enorme a Erdogan sobre su país.

Tenemos a un Erdogan que se está aproximando cada vez más a Donald Trump, que de hecho, también le felicitó públicamente y con gran celeridada tras su triunfo en el referéndum, a pesar de las más que fundamentadas sospechas de juego sucio en el referéndum.

Y tenemos a un Putin y a un Trump, que son glorificados por la ultraderecha europea, empezando por su máxima representanto, Marine Le Pen, dispuesta a seguir con su discurso nacionalista, derechista, anti-europeísta, islamófobo y favorable al control policial exhaustivo basado en el pretexto terrorista.

¿Empiezan a ver el cuadro completo?

¿Alguien recuerda lo que sucedió en los días inmediatamente anteriores a las elecciones holandesas, consideradas las precursoras de los comicios franceses?

Erdogan se las montó para organizar un conflicto diplomático de calado con Holanda, que sirvió al dedillo a los intereses de otro ultraderechista, islamófobo y antieuropeísta, llamado Geert Wilders.

Ese conflicto con la Turquía identificada con los males del islamismo que azotan Europa, solo podía favorecer a Wilders. Finalmente los holandeses sorprendieron y Wilders no ganó, aunque obtuvo unos resultados que le permiten mantener una posición fuerte e influuyente en el parlamento holandés.

Pero volvemos a ver a Erdogan ayudando a los potenciales aliados europeos de sus aliados Putin y Trump.

Curioso, ¿eh?

Y de hecho, aunque parezca paradójico, este discurso islamófobo de los candidatos ultraderechistas europeos, también favorece en gran medida a Erdogan, cuyo objetivo principal es, no solo tener el poder total de Turquía y recuperar el sueño del Imperio Otomano, sino erigirse en algo así como el líder del mundo musulmán moderno.

Y para ello, nada mejor que “esos malvados cristianos cruzados europeos fanatizados por su islamofobia”. Es exactamente el enemigo exterior que Erdogan necesita para reforzar su poder interno y su influencia sobre el entorno musulmán.

Pero sigamos haciendo memoria.

¿Alguien recuerda lo que ha sucedido en Suecia en los últimos 2 meses, en relación con el terrorismo islamista?

Recordemos que el 18 de febrero, Donald Trump, durante un mítin en Florida, mientras hablaba en defensa de la necesidad de restringir la inmigración en pro de la seguridad nacional, Trump aludió a un presunto ataque terrorista o gran disturbio acaecido en Suecia el día anterior.

Sin embargo, no se había producido ningún incidente de ese tipo en Suecia el día anterior, tal y como confirmó el ex primer ministro del país escandinavo, Carl Bildt, que directamente, se pregunto en Twitter, qué había fumado Trump para realizar una afirmación falsa de ese tipo.

Trump fue entonces objeto de burlas a escala mundial por su metedura de pata.

Y fue entonces cuando, (oh, casualidad!), dos días después y en pleno bochorno por su metedura de pata, estallaron unos violentos incidentes con inmigrantes musulmanes en el distrito Rinkebu de Estocolmo, la capital sueca.

Hablamos de ello en el artículo Y ENTONCES ESTALLAN UNOS “OPORTUNOS” DISTURBIOS CON INMIGRANTES EN SUECIA…

De nuevo, y de forma “misteriosa”, los radicales islamistas instalados en Europa, acuden al rescate del discurso de la ultraderecha xenófoba e islamófoba, en este caso, para salvarle el culo a Trump.

Justo cuando más lo necesitaba. Exactamente como ha sucedido con Marine Le Pen.

¿Casualidad? Claro que sí, si es que usted aun cree que Santa Claus vuela con un trineo…

¿Y qué sucedió a principios de Abril en Estocolmo? Pues precisamente lo que Trump (y la ultraderecha europea) necesitaban para reforzar su discurso: un atentado terrorista islamista, cuando un camión conducido por un radical se abalanzó sobre una multitud, matando a 4 personas e hiriendo a otras 15.

Realmente da que pensar, ¿eh?

·Erdogan controlando (presuntamente y según algunas teorías conspirativas) las células islamistas del ISIS en Europa

·Erdogan aliado de Trump y Putin, erigidos en defensores de los valores cristianos

·Trump y Putin aliados de las ultraderechas europeas euroescépticas

·Erdogan beneficiándose del ascenso de estas derechas para su liderazgo islamista

Un círculo perfecto de intereses.

Sabemos que a muchos de los lectores les parecerá un disparate lo que estamos insinuando en este artículo: que tras los atentados de Estado Islámico en territorio europeo, se oculten los intereses de la ultraderecha.

Es posible que algunos de ustedes, los más fanatizados, incluso echen espuma por la boca. (No se preocupen: a muchos perros rabiosos les sucede lo mismo)

Bien, este artículo, meramente especulativo y claramente superficial en su análisis, no va orientado a los fanáticos y descerebrados, sino a las personas capaces de abrirse a teorías e hipótesis diversas, que las puedan usar para alcanzar su propia verdad o para ver los hechos desde puntos de vista diversos.

Nosotros solo presentamos indicios e hipótesis para lanzar un debate o generar puntos de vista alternativos, para que ustedes busquen sus propios caminos.

La situación en la que estamos inmersos es muy compleja y no conocemos todos los nudos de esta complicada madeja. De hecho, es difícil que incluso los más altos implicados tengan una imagen completa del asunto.

Parece haber múltiples grupos de poder enfrentados entre sí, con diferentes estrategias, tácticas, intereses particulares inmediatos y a largo plazo, amplios recursos, y operaciones secretas en marcha, que incluso pueden llegar a ser secretas para los más altos mandatarios políticos implicados.

Si ustedes observan con atención los acontecimientos y la confusión aparente que generan, intuirán que es muy posible que existan, no solo operaciones de falsa bandera, sino DOBLES operaciones de falsa bandera; es decir, operaciones de falsa bandera, dentro de operaciones de falsa bandera.

Puede sonar rocambolesco y demasiado retorcido, pero es más lógico de pensar de lo que parece.

Supongamos dos grupos enfrentados o con intereses diferentes: A y B.

El grupo A organiza una operación de bandera falsa con un objetivo X, que le ofrecerá una serie de beneficios. Pero elementos de inteligencia del grupo B, consiguen enterarse de dicha operación e introducirse en el desarrollo de dicho operativo, permitiendo que la operación se realice, para desviarlo en última instancia de su objetivo inicial X y conseguir un objetivo Y.

Lo bueno de una operación doble de este tipo, es que la gente del grupo A no puede denunciar lo que ha sucedido…porque la operación de bandera falsa la llevaban ellos y están implicados ellos, aunque al final les haya salido al revés. Por lo tanto, es una jugada perfecta para el grupo B.

¿Les parece imposible, rocambolesca y retorcida la idea de una doble falsa bandera? ¿Si?

¿Recuerdan el 11-m? Pues eso. Usen la cabeza, amigos, porque todo estuvo muy claro…

Pero volvamos al asunto principal: la posible interrelación (quizás circunstancial) de intereses entre la extrema derecha europea y el islamismo radical.

Sabemos que mucha gente le parecerá disparatada esta idea y quizás le produzca urticaria.

Pero la historia nos demuestra que la apariencia y la auténtica realidad, en el mundo del terrorismo, con frecuencia no tienen nada que ver entre sí.

Y si no, hagan de nuevo memoria y recuerden la Operación Gladio.

Una amplia operación de guerra sucia, en la que se realizaron operaciones de bandera falsa, en forma de presuntos atentados terroristas de extrema izquierda, cuyo objetivo era destrozar la imagen de los movimientos izquierdistas, culpabilizándolos de dichos crímenes.

Tras los atentados terroristas de presunto corte izquierdista, estaban en realidad la CIA, la OTAN y grupos de extrema derecha europeos (especialmente italianos), con la intervención incluso de una logia masónica vaticana llamada Propaganda Due (P2).

Recuerden el brutal atentado terrorista en la estación de Bolonia, en el que murieron 85 personas inocentes y del que fueron culpadas las Brigadas Rojas.

Ahora imaginen por un momento que ustedes son una de esas personas que,en 1985, leen con indignación y horror los periódicos o ven en la televisión el espanto de ese atentado perpetrado por los “malvados marxistas-leninistas de Brigadas Rojas”…y ahora imaginen que justo cuando están viendo eso y sienten la indignación que les provoca, se les acerca alguien y les dice “no se lo crea: en realidad tras el atentado está la CIA, la ultraderecha europea y una logia masónica vaticana”.

¿Se imaginan la respuesta de incredulidad, rabia e indignación que podrían tener ante aquel “sinvergüenza que osa realizar acusaciones tan disparatadas”, no?

Pues el tipo, resulta que tenía razón.

Aplíquense el cuento y abran bien los ojos…nada es lo que parece en realidad…

 

Vía: El Robot Pescador

EEUU PODRÍA REALIZAR ATAQUE CON MISILES TOMAHAWK CONTRA DAESH EN LA PENÍNSULA DEL SINAÍ

 

La flota mediterránea de Estados Unidos se está preparando afrontar el posible lanzamiento de misiles de crucero Tomahawk contra los enclaves de Estado Islámico en las montañas del centro del desierto del Sinaí, en Egipto, según informa la web israelí DEBKAfile.

De producirse, sería el segundo ataque estadounidense en un mes contra un objetivo de Oriente Medio, después de lanzar 59 misiles de crucero contra la base aérea siria de Shayrat el 7 de abril.

El posible futuro ataque con misiles estadounidenses en el Sinaí elevaría la guerra a Estado Islámico en Oriente Medio a un nuevo nivel.

Habría sido discutido durante la visita del presidente egipcio Abdul-Fatteh El-Sisi a la Casa Blanca el 3 de abril.

El-Sisi explicó a su anfitrión, el presidente Donald Trump, la inmensa dificultad de superar a la filial del Estado Islámico en el Sinaí, debido a que su cuartel general fue excavado en la roca, conformando una red Interconectada de túneles y cuevas en el centro de los Montes Jabal Halal.

Apodado “Tora Bora del Sinaí”, existen pocos caminos de acceso a esta fortaleza montañosa, estableciendo paralelismos con la red de cavernas afganas cercanas a la frontera paquistaní y que fueron presuntamente destruidas el 13 de abril por la bomba no nuclear más grande del arsenal norteamericano, la conocida como MOAB o “madre de todas las bombas”.

El último asalto egipcio contra la imponente fortaleza montañosa de ISIS tuvo lugar el 2 de abril, poco antes de que El-Sisi viajara a Washington. El ejército egipcio anunció que 31 terroristas habían sido asesinados y que varias cuevas con armas y municiones habían sido destruidas.

Pero el daño no fue lo suficientemente devastador como para interrumpir las operaciones de los terroristas islámicos. La mayoría de los terroristas escaparon con la ayuda de tribus beduinas aliadas que, familiarizados con cada rincón de la península desértica, los guiaron a nuevas cuevas en Jabal Halal que eran aún más inaccesibles para las tropas egipcias.

Su nueva sede sólo puede ser destruida por misiles de crucero capaces de explotar bajo tierra.

Los egipcios y los estadounidenses creen que si el sistema de cuevas Jabal Halal que aloja el centro de mando central de ISIS en el Sinaí es destruido, su larga campaña de terror en la zona, se verá restringida.

Jabal Halal está también en el centro de las redes de tráfico de Estado Islámico, a través del cual los combatientes y las armas son trasladadas desde el sur de Libia al Sinaí y Egipto. el ataque también golpearía estas redes de tráfico.

La decisión final de seguir adelante con un ataque con misiles estadounidenses contra el centro del Sinaí recae en el secretario de Defensa, James Mattis. Está previsto que llegue a El Cairo el miércoles, 19 de abril.


Fuente: http://www.debka.com/article/26014/US-Tomahawk-cruise-missiles-for-ISIS-Sinai-HQ

¿Dónde se encuentra realmente el portaaviones con el que EE.UU. quiere intimidar a Pionyang?

Fuentes oficiales estadounidenses apuntan a un malentendido del Pentágono sobre la agenda del USS Carl Vinson.

¿Dónde se encuentra realmente el portaaviones con el que EE.UU. quiere intimidar a Pionyang?

 

Unas semanas después de que Washington anunciase que el grupo de combate de la Armada estadounidense liderado por el portaaviones de propulsión atómica USS Carl Vinson se dirigía hacia la Península coreana a frustrar las pretensiones nucleares de Pionyang, hasta hoy no se conocía el paradero exacto de dicho escuadrón naval.

Todo resultó que la misión real del Carl Vinson y su séquito fue un malentendido. Su objetivo no era el de dirigirse a aguas norcoreanas, sino navegar en dirección opuesta: hacia el océano Índico, a miles de kilómetros de la Península coreana, para unirse a unas maniobras militares conjuntas con Australia, informa ‘The New York Times’.

Según los últimos detalles sobre la posición precisa de la flota estadounidense, esta se hallaba el pasado domingo atravesando el Estrecho de la Sonda, entre Indonesia, Java y Sumatra, el mismo día que Kim Jong-un hizo una demostración de su arsenal militar en las calles de la capital de Corea del Norte.

Mientras que la Casa Blanca se ha negado a hacer declaraciones respecto al malentendido, redirigiendo dichas cuestiones al propio Pentágono, por su parte el Departamento de Defensa de EE.UU. anunció que el Carl Vinson se dirigirá hacia la Península coreana algún día sin especificar de la próxima semana.

U.S. Navy
 

Las 25 típicas y absurdas razones para negar que los CHEMTRAILS existen

El cielo está cuadriculado, … ¿quién lo descuadriculará? Los sumisos, ciegos
voluntarios y pro-sistema no.

Mientras están reventando España a fumigaciones, los que confían en la (“demostrada”, ejem) bondad de los gobiernos repiten:

1/ Los Chemtrails no existen, son los padres.

2/ Los chemtrails no existen, son matrix.

3/ Los chemtrails no existen, son vapor de agua porque lo leí en El País.

4/ Los chemtrails no existen, porque no salen en el telediario.

5/ Los Chemtrails no existen, porque si nos tiraran algo, también los pilotos lo estarían tirando a sus hijos y familiares, y es absurdo.

6/ Los chemtrails no existen, porque también lo tirarían a los políticos, y lo impedirían.

7/ Los Chemtrails no existen, porque estás fumao.

8/ Los chemtrails no existen, porque yo no creo en los chemtrails.

9/ Los chemtrails no existen, porque cuando yo era chico también hacía calor en Diciembre.

10/ Los chemtrails no existen, porque cuando yo era pequeño, también hacía frío de repente.

11/ Los chemtrails no existen, porque de existir, eso sería escandaloso.

12/ Los chemtrails no existen, porque yo tengo mis creencias y tú las tuyas.

13/ Los Chemtrails no existen, porque los vuelos y aerolíneas han aumentado con el progreso. …..

14/ Los chemtrails no existen, porque no he leído nada al respecto.

15/ Los chemtrails no existen porque no me interesa el tema, y lo niego para salir del paso.

16/ Los chemtrails no existen porque ¿quién soy yo para hacer algo?

17/ Los chemtrails no existen porque no me he molestado en informarme del asunto: es más cómodo ver la tele, las presentadoras con culo y tetas embutidas, y el fútbol.

18/ Los chemtrails no existen porque prefiero mis cervezas y mis cubatas los fines de semana, y a ver si mojo el churro, mejor que aprender algo más de lo que enseña la tele que me informa.

19/ Los chemtrails no existen, porque soy incapaz de reconocer mis limitaciones cognitivas.

20/ Los chemtrails no existen porque tú no eres meteorólogo ni periodista, tienes el título de “Experto” en el tema…..

21/ Los chemtrails no existen, porque soy un esclavo del sistema, programado para no cuestionar las medidas de esterilización, control mental, y reducción de la población a corto, medio y largo plazo.

22/ Los chemtrails no existen, porque entregué la capacidad de pensar por mí mismo los “expertos” y “los Gobiernos”.

23/ Los chemtrails no existen, porque cedí mi soberanía personal y mi voluntad de construir un mundo y una sociedad justa y humana.

24/ Los chemtrails no existen… Sólo son cuatro locos los que hablan de eso…

Los chemtrails no existen porque si no miro hacia arriba no los veo

Los chemtrails no existen … Los chemtrails no existen …

Fran Parejo
(Visto en http://unsaltoquantico.blogspot.com.es/)

Fuente: http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2017/04/los-chemtrails-no-existen-segun-un.html